Tiene toda la razón Arzalluz
cuando menciona el año 1839 como hito fundamental para
una correcta comprensión del "problema vasco".
Lo que sucede es que Arzalluz, como nos sucede a muchos otros
vascos, no tiene en cuenta muchas veces que a la inmensa, a la
aplastante, mayoría de los españoles--y no por su
culpa--esa fecha no les dice nada. Su mención no les aclara
nada del "problema vasco". No les ayuda nada, como
debiera, para por lo menos empezar a construirse una mínima
idea de los contornos reales del "problema vasco". Porque
la inmensa, la aplastante mayoría de los españoles
padece--repito que no por su culpa--una espantosa ignorancia de
la Historia. La dictadura franquista realizó durante sus
cuarenta años una concienzuda labor de intoxicación
ideológica en las mentes de varias decenas de millones
de escolares que hoy son españoles adultos, implantando
en ellas una extraña mixtura pseudohistórica en
la que más grave aún que las groseras falsedades
son las casi increíbles carencias, los vacíos, sobre
hechos y períodos fundamentales para la comprensión
de la propia realidad presente en la que se inserta la vida de
esas decenas de millones de espaholes. La llamada ."joven
democracia española" postfranquista no ha hecho prácticamente nada paracorregir eso.
Como consecuencia, no ya los
millones de obreros y campesinos españoles sino también
la inmensa mayoría de los médicos, de los abogados,
de los arquitectos, de los ingenieros, de los titulados universitarios
españoles (de los diputados y senadores, por supuesto)
ignoran que todavía en el tercer decenio del siglo pasado
los vascos no formábamos parte del mercado español.
Que las aduanas estaban en el Ebro y que el comercio con los vascos
era tan Comercio Exterior como el comercio con los ingleses. Que
los vascos no pagaban impuestos a la Hacienda española.
Que los vascos no tenían que hacer la ."mili"
española porque no podían ser llamados a quintas.
Que los vascos acuñaban su propia moneda, su propio dinero:
por ejemplo todavía en 1832 la ceca pamplonesa labró
una moneda cuadrada, el cornado, que en su anverso ponía
F.III.D.G.N.R.1832 (abreviatura de Fernando III Dei Gratia Navarra
Rex porque coincidía que el Rey Fernando Vll de los españoles
fuera Fernando III Rey de Navarra por la Gracia de Dios). El cornado
equivalía a tres maravedíes
españoles. (7)
No solo por solidaridad, no
solo por justicia sino también por egoísmo (por
la cuenta que nos tiene), los vascos tenemos que hacer un esfuerzo
por recordar que la inmensa mayoría de los españoles
no tiene la culpa de no saber que el llamado "problema
vasco" es en realidad el "problema español"
en Euskadi. No tienen la culpa de carecer de los mas elementales
datos necesarios para entender el profundo por qué de la
frase con la que Argala, el que fue legendario lider de ETA, cerraba
su presentación del libro que contenía la tesis
de Jokin Apalategi:
"De ce fait face à
la tâche consistant à éviter l'affrontement
et à effacer les suspicions entre les travailleurs basques,
espagnols et français et à engager un processus
d'approche et d'aide mutuelle, ce sont ces derniers que doivent
cesser de penser en termes d'empire et comprendre, une fois pour
toute, que les travailleurs basques nous ne sommes pas espagnols,
ni français, mais uniquement et exclusivement basques,
et que ce qui nous unit a eux ce n'est pas l'appartenance à
una même nation, mais à une même classe."
(Jokin Apalategi: Nationalisme
et question nationale au Pays Basque. 183O--1976. P.N.B., E.T.A.,
ENBATA..., Bayona, Editions Elkar, 1976, pagina 17).
"los trabajadores vascos no somos ni españoles ni
franceses sino única y exclusivamente vascos y que lo que
nos une a ellos no es la pertenencia a una misma nación
sino a una misma clase". Ese ellos son los trabajadores españoles
(y los franceses). A los que la ignorancia y la falsa conciencia
en que les ha sumido el Estado español franquista (y postfranquista)
impide conocer los fundamentos materiales de esa frase.
Como les impiden entender la afirmación de que "España es, en efecto, una unión de naciones, impuesta por un Estado centralista en crisis. España es también un proyecto fracasado de nación unitaria". Afirmación que podrían leer no en un panfleto clandestino sino en un libro de un profesor universitario al que el PSOE ha llevado a sentarse en el Gobierno Vasco de coalición PNV--PSOE: Jose Ramón Rekalde (La construcción de las naciones, , Siglo XXI de España editores, Madrid, 1982, pagina 412).
2. España, una cosa que con el tiempo se encoge, "problema
español" de los españoles.